Terapia de
tercera generación
¿Qué son las terapias de tercera generación?
Las terapias de tercera generación o la tercera ola de terapias de conducta son aquel conjunto de terapias y tratamientos creados con el propósito de realizar una modificación de la conducta del paciente, pero desde un enfoque global y próximo a la persona más que al problema, teniendo en cuenta la vivencia del paciente de su problema y cómo el contexto social y cultural han producido que su conducta sea poco adaptativa.
Tres terapias de tercera generación
Terapia de Aceptación y Compromiso
Esta técnica es una de las más conocidas dentro de las terapias de tercera generación, siendo su principal objetivo ayudar al paciente a autodescubrir los valores fundamentales del paciente y ayudarle a aceptar el dolor de la búsqueda de una vida feliz. Se centra principalmente en el trabajo sobre los valores sin evadir ni patologizar el sufrimiento.
Terapia Conductual Dialéctica
Otra de las terapias más conocidas dentro de las de tercera generación, la terapia conductual dialéctica ha sido diseñada con el fin de ayudar a pacientes con graves problemas emocionales que les inducen a comportamientos autodestructivos, tales como automutilaciones o intentos de suicidio.
Terapia Analítico Funcional
Esta terapia se centra en el análisis funcional de los patrones conductuales, explorando no solo la conducta problema, sino que finalidad tiene la conducta y que otros comportamientos son realizados con el mismo fin y haciendo especial hincapié en la relación terapéutica y la comunicación verbal, a la vez que se tiene en cuenta que la conducta está determinada por una gran cantidad de variables.
Terapeuta
Podemos tratar varios casos, como pueden ser:
- Problemas de comunicación
- Dificultades sexuales
- Infidelidad
- Separación o divorcio
- Fortalecer la pareja
- Traumas familiares
- Duelo
- Violencia o maltrato familiar
¿Por qué iniciar psicoterapia?
Todo el mundo puede iniciar un proceso terapéutico, pues se trata de un camino de autoconocimiento, de sanación y reconciliación con nosotros mismos, de aceptación y empoderamiento para vivir la vida con plenitud. Brinda herramientas a los pacientes, para poner en marcha los recursos con los que cuenta y los que aún no descubre.
El proceso terapéutico es un camino hacia el interior, a veces un viaje hacia atrás en nuestra historia, un viaje de indagación y descubrimiento, pero sobre todo es un viaje hacia adelante, hacia la posesión de un presente vivido con conciencia y gratitud en el aquí y el ahora. La terapia es una oportunidad que nos damos a nosotros mismos, una oportunidad para superar las dificultades que nos pone la vida a cada paso, para mejorar las relaciones personales y familiares, para comprender las razones que nos impiden ser felices y definir un nuevo camino que nos permita encontrar el equilibrio.
